29.7.09

gracias a todos


Ojalá la vida terminara así, con finales felices como este. Ojalá.

2 comentarios:

Mariluz dijo...

¡qué contraluz más pleno, roto por el rojo que vemos a rás de cuello y el poquito de las gafas! ...

cuanta placidez en "la normalidad"

se me alegró el jueves ¡señora! y no sabes cuanto

abrazo

Danixa Laurencich dijo...

Papá y su envidiable pulseada con la muerte.
Hoy lee el diario, y no se entera de nada.
Gracias Mariluz por tu alegría.
Papá está en casa pegando gritos para hacer los ejercicios de su cadera rota.
Él es el que mejor está en la locura que hay en esta casa.