10.10.09

una historia de amor, teatro, marionetas y astronomía: Galileo por ad hoc




Si amáis el arte con locura u os gusta el brillo de los ojos de un niño feliz, correr a la tienda de Pollock!



El escritor Robert Louis Stevenson escribió un artículo en 1884 titulado “A Penny Plain and Two Pence Coloured” (Un penique en blanco y negro, dos peniques en color”)que concluía con esta frase: “If you love art, folly, or the bright eyes of children, speed to Pollock’s!” ... El editor nunca habría podido agradecerle lo suficiente esas líneas: el mensaje caló tan hondo que incluso personajes de la talla de Chesterton, Gordon Craig y Charles Chaplin se convirtieron en habituales de su tienda.(ver link sobre Pollock más abajo)


La magia.¿Conoce alguno la magia?No la de los Copperfield, ni los Su tam, ni siquiera la del gran Houdini. La magia en estado puro. El asombro y el arte, la ciencia del cielo, la renuncia de Galileo Galilei.
No teatro no marionetas no astronomía.Y sí, todo eso y mucho más.
Una historia de amor, a las mujeres, la verdad, la belleza, la renuncia, la humanidad de los científicos, de los artistas. Carne y hueso de una historia tan larga como el tiempo en que se pensaba que el sol giraba alrededor de la tierra.
Magia en estado puro.La inquisición. Los papas. La Cárcel. Venecia. El libro que Galileo dejó para cambiar nuestras vidas para siempre.
Galileo y Pollock. Pero no el que se nos viene a la cabeza cuando nos dicen su nombre.
Aunque se escriba igual.

El martes pasado fui a ver a la Manzana de las Luces una obra: Galileo sobre la Mesa, que no tiene equivalente, que no se puede contar. Ni fotografíar siquiera.
Un Teatrino como los de Pollock y dos artistas de lo más cautivantes.
Escrita por Horacio Tignanelli, astrónomo y titiritero, científico y artista. Acompañado por su escenógrafo: .
La aceptación de la mentira- hasta los científicos somos humanos- dice el personaje de cartón en italiano, y te pone la piel de gallina, el alma en brumas.
Toy storys. Espectadores que iban al teatro.Solos. Luego compraban los teatrinos de Pollock y contaban lo que vieron a sus familias.Historias íntimas. Deformadas por quién sabe que emoción trasuntaban.De vulgares espectadores pasaban a juglares, pasadas por un filtro el de la conmoción que toda obra de arte imprime en nosotros.

Esta obra estuvo en el Rojas de febrero a junio y después, como la tierra alrededor del sol, comenzó a girar. De un teatro a otro, de una punta a la otra.

Tuve la fortuna de verla porque Horacio me invitó,le agradezco enormemente ese lujo.
Existe la posibilidad de verla en privado. Para eso me escriben los que estén interesados y organizamos.

Un verdadero lujo sobre una mesa.
Para leer las críticas ved a este link:http://flandona.wordpress.com/

2 comentarios:

Mariluz dijo...

¡¡qué belleza!! pues ya me gustaría verla... lástima de distancia
beso, señora :-)

Danixa Laurencich dijo...

Mariluz me extrañaaaaaaaaaa!!!
Si te interesa, me pongo en contacto y los llevás a tu tierra!!!, y te ves una de las mejores obras sobre Galileo del Mundo, en serio!!!
un beso
Diana