5.10.09

llanto








mi amigo ya partió,
mi amigo ya partió
mi amigo ya partió-ooo-oou


Así cantábamos, Alejandra Laurencich (ella me nombra por el nombre y apelido en su libro Vete de mí y yo también a partir de ahora la llamaré así , sin que tenga nada de malo ni que implique ninguna descortesía de mi parte, muy por el contrario, es un halago ser la hermana gemela de una joven narradora-escritora tan famosa , renombrada y mimada por la prensa de aquí y de Eslovenia).
Retomo, mi amigo ya partió ahahaaa ahahahh sería la versión actual, de la canción que no encuentro en You tube aunque mi amigo Simón me haya puesto el youtubebúsquedarápida en la barra. Hay cosas que sólo con los los años se entienden. O se recuerdan. Mi memoria es frágil aunque a veces dolorosamente invencible , a pesar de todo el pastillaje que me puedan echar en cara.
Otros niegan absurdamente sin amparos ni divagues sus fobias, otros creen en un marco de legalidad que les da derecho a ejercer sus propias vidas y rigen a las de los demás con la misma vara.
Vuelvo al amigo que partió que es lo que creo que me está diciendo Nevada, mi gata , que desde ayer que llegó a esta casa de Buenos Aires,después de haber vivido tres años y medio en Mar del Plata,dos con mi viejo Baltasar y yo, llora y llora.

Debe olerlo a mi viejo, debe olerlo como lo olí yo en la casa de Mar del Plata,este fin de semana. En las rosas a punto de estallar,en las lavandas que bordean mi casa, perdón nuestra casa, en sus notas de cómo se injerta una planta, en un almanaque que desde que se colgó supe que sería el último que él vería.

Hay sucesos que duelen, sí, y casi siempre esos son los que enseñan a cuchillazo limpio cómo es la puta vida esta, esta que pronto quiero acabar cuando Baltasar ya no me necesite más.

Nevada durmió toda la noche sobre mi cabeza, y ni aún así dejaba de llorar.
Y yo pensaba en tanto tanto que viví con mi papá allá, en Mar del Plata, por propia decisión,claro, y aunque Alejandra Laurencich me hubiese advertido, para qué te volvés de España?,A veces la conciencia, hermana, es una cosa que me enseñó hace mucho Marcello Mastroiani en una película que ví en un canal choto de televisión pueblerina: "El que cierra los ojos durante el día, no puede dormir a la noche.

Leí tanta correspondencia vieja este fin de semana en la casa de Mar del Plata que estoy harta de llorar, y por eso, por eso, la entiendo a Nevada, en su ulular triste, buscando a quien ya no está . A quién fue su compañero de sueños en la noche. Nevi oliendo las bolsas negras con la ropa de mi padre como nadie, oliendo sus herramientas, oliendo lo que fue mi viejo. Los animales perciben mucho más de los que nosotros creemos,quizá papá todavía ande por acá, quizá tenga asuntos pendientes, vaya uno a saber, la cosa es que jamás escuché llorar a Nevada,ni cuando parió sus cinco gatitos.

Creo que hay muy pocas personas que entenderán este llanto mío y de ella.
Valdi, el Turco, no sé a quién podría agregar de mis amigos.
Los demás son muy jóvenes para entender este mezcla de fin sin anestesia que tiene la vida a veces.
Una rusa profesora de guión nos decía: "para hacer cine hay que haber vivido."

Pues sí,para estar a las cinco de la mañana escribiendo esto y con el llanto de una gata al lado, mientras llueve,mientras todo duerme en derredor,como decía el villancico famoso que cantábamos en el coro de la parroquia San Rafael con Alejandra Laurencich en Navidad,y Leonard Cohen me susurra Susanne, los pájaros que no le gustan a Joan y a mí sí cantan bajo la lluvia, y los colectivos comienzan a llenarse de gente que va a trabajar, y pasan con sus escapes libres, contaminando impunemente el aire, y mientras espero que algo cambie alguna vez antes de darme la estocada final, escribo, como dice Abelardo Castllo, yo escribo, no soy escritora ni jamás lo seré. Soy apenas una mujer que escribe desde el vómito que le producen las palabras,necesarias como el agua, para no moriri de sed y espero que la posteridad, como una vez me decía Antón Piñel, me juzgue de esa manera.
Mujer que escribe.
Una cabeza es para mí, la otra es para mi pueblo.

Seis y media de la mañana, por supuesto va sin correción, el llanto de la gata y el cansancio mío, no me dejan ni siquiera corregir una coma.
Y además está amaneciendo y como toda ciudad bestial en el mundo, comienzan a sonar las sirenas con toda su crudeza.
Espero que no sea esta vez para encerrar a nadie.

9 comentarios:

aitana dijo...

mi memoria es frágil aunque a veces dolorosamente invencible... cómo me gustó eso...

Oscar Grillo dijo...

Version corregida (mi sintaxis es un horror)

Como lo hace mucha gente en la vida, las canciones dicen pelotudeces, si embargo cito el titulo de una cancion de un tipo a quien nunca admire pero este titulo suyo es valido: "All Things Must Pass" (Geoge Harrison)

Anónimo dijo...

En todas las epocas los gemelos eran blanco y negro.
El exito de uno es el fracaso del otro.





Mar y Sol.

Edi dijo...

Te he leído

estoy contigo.

Mariluz dijo...

Tengo un nodu en la garganta y en el estómago.
anda... toma el enlace de la canción:
http://www.rock.com.ar/letras/14/14173.shtml

beso y silencios pa'no molestar

María W. dijo...

Te escuché en el teléfono. Esto había pasado. Y ahora te leo, muda. Un abrazo.

Danixa Laurencich dijo...

gracias a todos, por los teléfonos, los mails, los abrazos, las caricias, los almuerzos, el estar.
gracias

Silvia Loustau dijo...

Hola Diana, extraño los encuentros de los miercoles y las lecturas de tus poemas, va un abrazo desde la ciudad marina,



Silvia Loustau

Danixa Laurencich dijo...

yo también...